La historia detrás del masala chai indio

El masala chai —literalmente "té con especias"— es la bebida nacional no oficial de India y tiene una historia que combina el conocimiento ayurvédico milenario con el colonialismo británico del siglo XIX. Las bebidas especiadas calientes —con jengibre, cardamomo, pimienta negra, canela y clavo— existen en la medicina ayurvédica india desde hace más de 5.000 años, preparadas para estimular la digestión, calentar el cuerpo y equilibrar los "doshas" o energías corporales. Sin embargo, el té negro como ingrediente es relativamente reciente: la Compañía Británica de las Indias Orientales introdujo el cultivo de té en la región de Assam en la década de 1830 para competir con el monopolio chino del té, y fue entonces cuando los indios comenzaron a combinar el té negro con sus especias medicinales tradicionales, creando el masala chai.

Inicialmente, las compañías de té británicas no querían que los indios añadieran leche, azúcar y especias al té —querían vender más té— pero la práctica se extendió de forma imparable. Los "chai wallahs" —vendedores de chai ambulantes que preparan el té hirviendo en cazuelas a la vista de todos— se convirtieron en una institución inamovible de las estaciones de tren, los mercados y las esquinas de todas las ciudades indias. Hoy el chai latte occidental, servido en las cafeterías de todo el mundo, es una versión suavizada y endulzada del masala chai original, pero nada se acerca a la experiencia de tomar un chai hirviente en un vaso de barro en una estación de tren india al amanecer.