La historia detrás de los pasteles lava de terciopelo rojo con coulis de frambuesa

El red velvet cake —pastel de terciopelo rojo— tiene sus orígenes en el sur de Estados Unidos a principios del siglo XX, cuando la reacción química entre el cacao en polvo sin procesar y el vinagre o el suero de leche producía un tono rojizo natural en los bizcochos de chocolate. Durante los años del New Deal, la empresa Adams Extract Company de Texas comenzó a vender colorante rojo de botella y promocionó agresivamente su uso en pasteles de cacao, popularizando el red velvet como símbolo de indulgencia accesible para las familias americanas deprimidas de los años 30. El pastel de terciopelo rojo alcanzó su fama máxima en los años 70 cuando el hotel Waldorf Astoria de Nueva York lo sirvió en su restaurante y la receta se hizo mítica.

El "lava cake" o "moelleux au chocolat" —el pastel de chocolate con centro líquido— fue creado en 1987 por el chef Jean-Georges Vongerichten en Nueva York, quien al sacar unos bizcochos del horno demasiado pronto descubrió que el centro fundido era más delicioso que el bizcocho completamente cocido. La fusión de estos dos iconos de la repostería americana y francesa —el red velvet y el lava cake— con un coulis de frambuesa que añade acidez y elegancia visual crea un postre que es simultáneamente nostálgico y sofisticado, un equilibrio que define lo mejor de la repostería contemporánea.