La historia detrás del mote con huesillo chileno

El mote con huesillo es considerado la bebida nacional no oficial de Chile: una refrescante combinación de trigo mote (trigo cocido y pelado), huesillos (duraznos secos) y el almíbar dulce en que estos se han rehidratado. Su historia se remonta a la época colonial, cuando los españoles adaptaron técnicas de conservación de frutas aprendidas de los árabes —la deshidratación del durazno— con los ingredientes disponibles en el fértil valle central chileno. El durazno fue introducido por los españoles en el siglo XVI y encontró en Chile un clima ideal para su cultivo; los huesillos, elaborados secando los duraznos al sol durante semanas, permitían conservar la fruta durante todo el año.

Durante el siglo XIX, el mote con huesillo se convirtió en el refresco favorito de las clases populares chilenas, vendido en los mercados y ferias callejeras por "moteros" que cargaban sus recipientes de barro en mulas. La expresión "más chileno que el mote con huesillo" refleja cuánto se ha arraigado este brebaje en la identidad nacional. Hoy se vende en vasos de plástico en todos los mercados, ferias y estadios del país, y su precio simbólicamente bajo lo hace accesible para todos, manteniendo viva una tradición culinaria de siglos que une campo y ciudad en un solo sorbo.