La historia detrás del mojito cubano

El mojito es probablemente el cóctel más internacionalmente conocido de Cuba y su historia está envuelta en la leyenda. Una de las teorías más populares lo vincula a los piratas del siglo XVI: se dice que Sir Francis Drake, el corsario inglés, visitó La Habana en 1586 y sus marineros preparaban una bebida llamada "El Draque" con aguardiente de caña, lima, menta y azúcar para combatir el escorbuto y las enfermedades tropicales. Con el tiempo, el aguardiente fue reemplazado por el ron que Cuba producía en abundancia gracias a sus plantaciones de caña, y la bebida evolucionó hacia el mojito que conocemos hoy. Otra teoría, más prosaica pero igualmente plausible, sitúa el origen del mojito en los esclavos de las plantaciones cubanas, quienes mezclaban ron con lima y hierbabuena para aliviar el calor sofocante del campo.

El mojito alcanzó fama mundial gracias en parte a Ernest Hemingway, quien pasó gran parte de su vida en Cuba y era cliente habitual de La Bodeguita del Medio en La Habana, donde una placa en la pared todavía reza: "Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquiri en El Floridita". Esta asociación con el escritor más influyente del siglo XX catapultó al mojito al panteón de los grandes cócteles mundiales. En 2017, el mojito fue el cóctel más buscado en Google a nivel global, confirmando que la combinación de ron, lima, menta, azúcar y soda sigue siendo tan irresistible como en los tiempos de Drake.