La historia detrás del phở bò vietnamita

El phở —pronunciado "fuh"— es el alma culinaria de Vietnam y uno de los caldos más complejos y laboriosamente preparados del mundo. Su origen es objeto de debate académico: la teoría más aceptada lo sitúa en el norte de Vietnam a finales del siglo XIX o principios del XX, durante el período colonial francés, como una síntesis entre la tradición culinaria vietnamita de caldos claros de cerdo y pollo, la influencia francesa de huesos de res estofados largamente (el pot-au-feu francés le pudo dar nombre y técnica), y las influencias chinas de los caldos especiados. El nombre "phở" podría ser una adaptación vietnamita de "feu" (fuego) en francés, refiriéndose al fuego sobre el que se cocinaba el pot-au-feu.

La preparación del caldo de phở es un proceso de 6 a 12 horas que implica tostar los huesos de res, asar las cebollas y el jengibre directamente en la llama, y hervir lentamente todo con anís estrellado, clavo, canela y cardamomo hasta que el caldo sea transparente, perfumado y de una profundidad imposible de conseguir en menos tiempo. En Hanói, los mejores puestos de phở abren a las cinco de la madrugada y cierran cuando el caldo se acaba —habitualmente antes del mediodía. En 2021, el phở fue incluido en la lista de los 50 mejores alimentos del mundo de CNN Travel, confirmando lo que los vietnamitas saben desde hace más de un siglo: que un buen caldo puede ser la cosa más reconfortante del universo.