La historia detrás del pollo frito original de KFC

La historia de KFC es inseparable de la de su fundador, Harland Sanders, el "Coronel" —un título honorífico del gobernador de Kentucky, no militar— que empezó a perfeccionar su receta de pollo frito en la década de 1930 en una pequeña gasolinera de Corbin, Kentucky, donde servía comida a los viajeros. A los 65 años, cuando la autopista nueva dejó su negocio sin clientes, Sanders cogió su receta de 11 hierbas y especias, su olla a presión y su coche, y empezó a viajar por Estados Unidos ofreciendo a los restaurantes la oportunidad de vender su pollo a cambio de un centavo por pieza vendida. En 1964, cuando vendió la franquicia por 2 millones de dólares, ya había convencido a más de 600 restaurantes.

Las famosas "11 hierbas y especias" de KFC son el secreto mejor guardado de la industria alimentaria americana. En 2016, un sobrino del Coronel mostró a un periodista del Chicago Tribune lo que afirmaba ser la receta original, escrita a mano en un cuaderno familiar, desencadenando un frenesí mediático mundial. La combinación de harina sazonada y la técnica de la olla a presión, que permite freír a alta temperatura manteniendo la jugosidad interior, es la clave de la textura que ha conquistado a más de 145 países y hecho del pollo frito de KFC el segundo restaurante de comida rápida más grande del mundo.