La historia detrás del chè chuối vietnamita
El "chè" es una categorÃa entera de postres y bebidas dulces en la cocina vietnamita —que abarca desde sopas dulces hasta budines, helados y bebidas de capas coloridas— y el "chè chuối" (chè de plátano) es uno de los más sencillos, nutritivos y reconfortantes del género. El plátano llegó a Vietnam desde el sudeste asiático tropical donde fue domesticado hace más de 8.000 años, convirtiéndose en uno de los alimentos más cultivados y consumidos del sudeste asiático. En Vietnam, el plátano tiene decenas de variedades: el "chuối sứ" pequeño y dulce, el "chuối tiêu" aromático, el "chuối ngá»±" de los banquetes imperiales de Huế. El "chè chuối" usa tÃpicamente plátanos maduros que se cocinan en leche de coco azucarada con tapioca hasta que la leche se vuelve espesa y fragante y el plátano se deshace en una pulpa suave y perfumada.
El "chè" vietnamita tiene sus raÃces en las cocinas de los palacios imperiales de Huế, donde los cocineros de la corte Nguyen (1802-1945) desarrollaron decenas de variedades de "chè" como postres de etiqueta para la nobleza. Con el tiempo, el "chè" pasó de la corte a las calles y hoy los puestos de "chè" son omnipresentes en las ciudades vietnamitas, con docenas de variedades —de frijoles, de loto, de maÃz, de fruta— dispuestas en vasijas de barro que los clientes mezclan según su gusto. El "chè chuối" es la versión más doméstica y maternal de esta tradición: el postre que las madres vietnamitas preparan cuando un hijo necesita consuelo o calor.