La historia detrás del curry verde tailandés con pollo

El curry verde tailandés —"gaeng keow wan"— es uno de los tres grandes currys de la cocina thai, junto al rojo y el amarillo, y se distingue por su pasta base elaborada con chiles verdes frescos, hierba limón, galangal, hoja de kaffir lime, raíz de cilantro, cúrcuma y pasta de camarones fermentados —un perfil aromático completamente diferente al de los currys indios que muchos occidentales erróneamente confunden con él. La cocina tailandesa desarrolló sus currys de forma independiente de la influencia india, aunque el término "curry" fue aplicado por los colonizadores europeos a ambas tradiciones por la superficial similitud de usar especias aromáticas con leche de coco. En Tailandia, los currys son inseparables de la leche de coco —el coco es el árbol de la vida de toda la cocina del sudeste asiático— y su preparación requiere freír la pasta de curry en el aceite que "rompe" de la leche de coco antes de añadir el líquido.

El curry verde tailandés fue históricamente un plato de la corte real de Bangkok, donde los cocineros del palacio real desarrollaron las pastas de curry más refinadas y complejas. La democratización de este plato en el siglo XX, con la expansión de los restaurantes tailandeses por todo el mundo, lo convirtió en uno de los platos asiáticos más consumidos a nivel global. La hoja de "kaffir lime" —Citrus hystrix— es quizás el ingrediente más difícil de conseguir fuera de Asia y el que más contribuye al perfume inconfundible del curry verde tailandés auténtico.