La historia detrás del té de yuzu coreano

El yuzu —Citrus junos— es un cítrico de origen chino que llegó a Japón y Corea a través de las rutas comerciales de la seda hace más de 1.000 años y se adaptó tan perfectamente a los climas de ambos países que hoy es considerado un ingrediente profundamente nacional en ambas culturas. En Corea, el "yuja" —nombre coreano del yuzu— tiene un significado cultural y medicinal especial: la tradición coreana del "dongji" —el solsticio de invierno— incluye la costumbre de bañarse en agua con yuja y tomar té de yuja caliente para prevenir los resfriados de invierno. Se dice que el ácido cítrico y los antioxidantes del yuzu fortalecen el sistema inmunitario, una propiedad que la medicina coreana tradicional reconoció siglos antes de que la ciencia pudiera explicarla.

El "yuja-cha" —té de yuzu coreano— se prepara de una forma única: en lugar de infusión, es una confitura de yuzu mezclado con miel o azúcar que se conserva en frascos y se disuelve en agua caliente al momento de servir. Esta técnica de conservación en azúcar permite disfrutar del yuzu durante todo el año, mucho más allá de su temporada natural en noviembre y diciembre. La popularidad internacional del yuja-cha ha convertido la confitura de yuzu en uno de los productos de exportación más reconocibles de la industria alimentaria coreana, llevando el aroma floral y ácido del yuzu a hogares de Europa, América y más allá.