La historia detrás del dakgangjeong coreano
El dakgangjeong es el pollo frito coreano en su versión más festiva y brillante: trozos de pollo fritos dos veces para lograr una corteza extraordinariamente crujiente, luego glaseados en una salsa dulce, picante y pegajosa de gochujang, ganjang (salsa de soja), ajo y miel que los recubre con una capa lacada de color caoba intenso. El término "gangjeong" se referÃa originalmente en la cocina coreana tradicional a confituras y dulces glaseados con miel, y el "dak" simplemente significa pollo. La técnica de doble fritura —que distingue al pollo frito coreano del americano— fue popularizada en las ciudades coreanas de los años 70 y 80 cuando las primeras cadenas de pollo frito comenzaron a proliferar, y hoy Corea del Sur tiene más tiendas de pollo frito per cápita que cualquier otro paÃs del mundo.
El dakgangjeong tiene un hermano moderno y global: el Korean Fried Chicken —KFC coreano— que en los años 2000 conquistó los barrios coreanos de Nueva York, Los Ãngeles y Londres y eventualmente se convirtió en una de las grandes tendencias gastronómicas mundiales. La clave técnica del pollo frito coreano es el almidón de patata en el rebozado —en lugar de la harina americana— que crea una corteza más ligera, más crujiente y menos absorbente de aceite. El dakgangjeong, con su glaseado intenso que combina los sabores fundamentales de la cocina coreana —dulce, picante, umami— es la culminación natural de esta tradición.