La historia detrás del naan de ajo indio

El naan es uno de los panes más antiguos del mundo y su historia es inseparable de la ruta de las especias y de las migraciones humanas a través de Asia. Las primeras evidencias de pan fermentado cocido en hornos de barro similares al tandoor datan de hace más de 5.000 años en el Mesopotamia y en el Indo. La palabra "naan" deriva del persa antiguo y simplemente significa "pan" —lo que indica que este era el pan por excelencia en Persia, de donde se extendió hacia el este hasta India y hacia el oeste hasta el Mediterráneo. Con la expansión del Islam y las rutas comerciales del siglo VII al XIII, el naan se propagó desde Irán hasta la India Mogola, donde los emperadores Babur y Humayun lo incorporaron a la cocina de la corte.

El naan de ajo —con mantequilla clarificada (ghee) y ajo fresco picado untados sobre la superficie recién salida del tandoor— es la versión más popular fuera de India y una de las más indulgentemente aromáticas. El ajo, al entrar en contacto con el pan caliente recién horneado, se cocina levemente y libera sus aceites esenciales en combinación con el ghee, creando un aroma que es prácticamente imposible de resistir. En la India moderna, el naan de ajo es un elemento omnipresente en los restaurantes de todo el subcontinente, pero su momento de gloria sigue siendo cuando llega a la mesa recién hecho, inflado como un globo y crujiente por los bordes.