La historia detrás del butter chicken indio con naan

El butter chicken —murgh makhani— es probablemente el plato de curry más conocido fuera de India y tiene una historia de origen documentada y relativamente reciente. Fue creado por accidente en la década de 1950 en el restaurante Moti Mahal de Delhi por Kundan Lal Gujral y su chef Kundan Lal Jaggi. Cuenta la leyenda que había pollo tandoori sobrante del día anterior y que Jaggi, para no desperdiciarlo, lo añadió a una salsa improvisada de tomates, mantequilla y crema que había preparado para suavizar el plato. El resultado fue tan extraordinario que se convirtió inmediatamente en la receta más popular del restaurante y en el plato que eventualmente conquistaría el mundo. La cremosidad de la mantequilla y la crema, el dulzor del tomate y el aroma cálido de las especias —garam masala, cilantro, comino— crean un equilibrio de sabores que se adapta perfectamente al paladar occidental.

El naan —ese pan plano con levadura cocido en el horno tandoor de paredes de barro— tiene raíces en la cocina de Asia Central y llegó a India con las conquistas mogolas del siglo XVI. En el Imperio Mogol, el naan era el pan de la corte: esponjoso, ligeramente carbonizado por las paredes del tandoor, untado con ghee o ajo y mantequilla. La combinación de butter chicken y naan es, en cierto sentido, un maridaje entre dos herencias culinarias distintas —la cocina de las tabernas de Delhi y la tradición mogola— unidas por la capacidad del pan de absorber esa salsa cremosa de tomate y especias sin perder su textura característica.