La historia detrás de los tenders de pollo crujientes con papas fritas de batata

Los chicken tenders —filetes de pechuga de pollo empanados y fritos— son una invención genuinamente americana del siglo XX que debe su popularidad a la expansión de la cultura del fast food y a la necesidad de crear formatos de pollo fáciles de comer para los niños. Se dice que el restaurante Raising Cane's, fundado en Baton Rouge en 1996, fue uno de los primeros en especializarse exclusivamente en chicken tenders, apostando por la simplicidad absoluta. Sin embargo, la versión más popular de la historia atribuye la invención al restaurante Puritan Backroom de Manchester, New Hampshire, donde los tenders aparecieron en el menú a principios de los años 70. El "tender" es en realidad el músculo pectoris minor del pollo —el "filete" interno de la pechuga— naturalmente tierno y perfecto para esta preparación.

Las batatas fritas como acompañamiento representan la evolución saludable del clásico acompañamiento de patatas fritas: la batata —cultivada en América Central hace más de 5.000 años y llevada a Europa por Colón en 1492— tiene un índice glucémico más bajo que la patata común y un perfil nutricional más rico, con altas cantidades de betacaroteno y vitamina C. La combinación de chicken tenders crujientes y batatas fritas representa el equilibrio perfecto entre el placer sin complejos del rebozado y la elección más consciente que la cocina contemporánea busca sin renunciar al sabor.