La historia detrás de los Cheddar Bay Biscuits de Red Lobster

Los Cheddar Bay Biscuits de Red Lobster son probablemente los panecillos de restaurante más famosos de Estados Unidos: suaves, mantecosos, cargados de queso cheddar y bañados en mantequilla de ajo y perejil, se sirven gratuitamente al inicio de cada comida y son tan populares que muchos clientes confiesan que son el verdadero motivo de su visita. Red Lobster los introdujo en 1992 bajo el nombre de "freshly baked cheese garlic bread" y les cambió el nombre a "Cheddar Bay Biscuits" en 1997 —"Cheddar" por el queso, "Bay" evocando la bahía de Chesapeake y el ambiente marinero de la cadena. Su éxito fue tan arrollador que Red Lobster empezó a vender la mezcla preparada en supermercados, convirtiéndose en uno de los productos de repostería envasados más vendidos de América.

El bizcocho salado americano —"biscuit"— tiene raíces profundas en la cocina sureña de Estados Unidos, donde las familias afroamericanas perfeccionaron durante generaciones la técnica de incorporar mantequilla fría a la harina para crear esa textura laminada y esponjosa característica. Los Cheddar Bay Biscuits son una versión enriquecida y modernizada de este clásico sureño, adaptada para el contexto de un restaurante de mariscos que quería ofrecer algo más memorable que el pan de barra habitual. La versión casera, con buen cheddar artesanal, es superior al original —y eso es exactamente lo que la hace tan interesante de preparar.