La historia detrás de los Sloppy Joes americanos

El Sloppy Joe es uno de los platos más genuinamente estadounidenses que existen: carne molida cocida en una salsa dulce y ligeramente ácida de tomate, servida sobre un pan de hamburguesa esponjoso que inevitablemente se empapa y se deshace en las manos. El origen del nombre y la receta es objeto de debate, pero la historia más repetida sitúa su creación en la década de 1930 en un restaurante de Sioux City, Iowa, donde un cocinero llamado Joe supuestamente empezó a añadir salsa de tomate a la carne molida suelta que ya se servía como "loose meat sandwich". Sea cual sea el origen exacto, el Sloppy Joe se popularizó masivamente durante la posguerra como comida económica, fácil y satisfactoria.

Durante los años 50 y 60, la marca Manwich lanzó al mercado la salsa en lata que hizo del Sloppy Joe un plato accesible para cualquier familia americana, convirtiéndolo en un clásico de cafeterías escolares y cenas domésticas. Lejos de ser considerado un plato "menor", el Sloppy Joe ha vivido una auténtica reivindicación cultural en los últimos años: chefs de todo el país han creado versiones gourmet con brisket ahumado, salsas caseras y panes artesanales. Su esencia, sin embargo, sigue siendo la misma: algo gloriosamente desordenado, sabroso y reconfortante.