La historia detrás del sándwich de pollo de Chick-fil-A

Chick-fil-A fue fundada en 1946 por S. Truett Cathy en Hapeville, Georgia, y su sándwich de pollo original —filete de pechuga marinado en jugo de pepinillo, empanado y frito en aceite de cacahuete, servido en un pan de patata con mantequilla— se convirtió en un fenómeno cultural sin precedentes en la historia de la comida rápida americana. La empresa patentó en 1964 el concepto de "sándwich de pollo" como categoría de comida rápida, lo que la convirtió técnicamente en la inventora del formato. El jugo de pepinillo como marinado es el secreto mejor guardado y más imitado de la cadena: el ácido del pepinillo ablanda las fibras del pollo y crea una textura y sabor que millones de fans describen como "perfectos".

Chick-fil-A es la cadena de comida rápida con más ventas por restaurante en Estados Unidos —superando incluso a McDonald's en esa métrica— a pesar de cerrar los domingos por convicción religiosa del fundador, quien era bautista devoto. Esta rareza empresarial, lejos de perjudicar a la marca, la ha convertido en objeto de devoción casi religiosa por parte de sus clientes. La industria del "copycat Chick-fil-A" —recetas caseras que intentan replicar el sándwich original— es probablemente la más prolífica de Internet, un homenaje involuntario a la potencia de un sándwich que lleva 60 años siendo simplemente imposible de mejorar.