La historia detrás de los pops de malvaviscos fantasma
El malvavisco (marshmallow) tiene una historia que se remonta al antiguo Egipto, donde el jugo de la raÃz de la planta Althaea officinalis —el malvavisco verdadero— se mezclaba con miel y nueces para crear un dulce medicinal reservado para los faraones y la nobleza. Los romanos aprendieron esta receta de los egipcios y la llevaron a Europa, donde el malvavisco fue usado durante siglos principalmente como remedio para la tos y los dolores de garganta. La versión moderna del malvavisco —esa nube azucarada de gelatina y almidón de maÃz que conocemos hoy— fue desarrollada en Francia en el siglo XIX por confiteros que sustituyeron el jugo de la planta por gelatina animal, haciendo el proceso de fabricación mucho más rápido y económico.
Los malvavisco fantasma para Halloween son un ejemplo de cómo un ingrediente con 3.000 años de historia puede reinventarse completamente con un palillo, un poco de chocolate y una visión festiva. La facilidad de moldear los malvaviscos en formas espeluznantes los ha convertido en el ingrediente preferido de la reposterÃa de Halloween para niños: su textura suave, su dulzura neutra y su capacidad de absorber decoraciones de chocolate y fondant los hacen perfectos como lienzo comestible para cualquier fantasma, momia o calabaza que la imaginación pueda concebir.