La historia detrás del parfait de candy corn de Halloween

El candy corn es uno de los dulces más icónicos —y más divisivos— de Halloween en Estados Unidos. Fue inventado en la década de 1880 por George Renninger, un empleado de la Wunderle Candy Company de Filadelfia, quien creó este caramelo tricolor en forma de grano de maíz para imitar la apariencia del maíz real. En aquella época, los granjeros americanos eran la mayoría de la población y el maíz era un símbolo fundamental de la vida rural; un dulce con forma de maíz resultaba tan familiar como encantador. La Goelitz Confectionery Company —hoy conocida como Jelly Belly— empezó a producirlo masivamente en los años 90 del siglo XIX y lo llamó "Chicken Feed", vendiéndolo en cajas ilustradas con un gallo.

La asociación del candy corn con Halloween es relativamente reciente: hasta los años 50, era simplemente un dulce otoñal. Fue con el auge del trick-or-treating en la posguerra americana cuando el candy corn se convirtió en el símbolo de la temporada de Halloween. El parfait de candy corn, con sus capas de naranja, amarillo y blanco que imitan los colores del dulce original, es una reinterpretación moderna y visualmente espectacular que transforma un caramelo nostálgico en un postre festivo digno de cualquier celebración de Halloween.